martes, 28 de abril de 2020
domingo, 12 de abril de 2020
Suspiremos que es nuestro
Nada como la comida de casa, con sabor de hogar, nuestro hogar. ¿Diáspora venezolana, no, somos embajadores de nuestra cultura por el mundo.
Cocinemos sin tapujos
Siempre me ha llamado la atención la gastronomía, de hecho, decidí cursar estudios en esa rama porque me apasiona cocinar y aprender constantemente sobre el arte culinario. En esta travesía he conocido a gente maravillosa, algunos de países extranjeros y otros de mi natal Venezuela. Entre ellas, destaco a mi amiga uruguya Valeria Welker cuya invitación a cocinar con el estilo tradicional y técnicas originales es rescatable y admirable; por otra parte también es importante citar a mi amiga Jessica Almandoz, quien desde el Perú, más especifimante Oxapampa me ha estado motivando enormemente a no quedarme quieta.
Las cito a ambas, porque en realidad cocino más que todo, en este momento para mi familia. Me he pasado días recordando el fundamento y raíz de las diferentes cocinas mundiales, la cocina tradicional. Es importante definir esta cocina como aquella que nos recuerda a nuestra infancia, al calor del hogar y de la familia. Hoy en día la cocina tradicional sigue muy vigente en restaurantes, no sin algún toque de modernidad que difiera de lo que puedas preparar en casa.
La cocina tradicional está llena de matices y sabores. Es muy habitual que en cada región se cocine un producto concreto y sepa diferente en función de la zona en que lo degustes. El hecho de que no contáramos con tan amplia variedad de alimentos como hoy en día, favoreció a crear un recetario muy amplio con ingredientes básicos.
En atención a esto, surge este blog, pues deseo dejar en algún lugar mis raíces originarias y mostrarlas al mundo, ya que comparto cultura con mucha gente de diferentes entornos y debe dejarse un legado. Aquí el mío, siéntanse bienvenidos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)